jueves, 20 de octubre de 2016

10 de marzo


Sombra conocida, pero sombra al fin. Llegó a ella por primera vez igual que siempre, tan oscuro y masculino. Ella lo observaba con pupilas extranjeras mientras él hablaba de sí mismo como si lo hiciera de ella, coincidiendo en suspiros incrédulos de sorpresiva familiaridad. Se habían visto antes, se habían saludado, habían intercambiado sonrisas y sin atraerse mutuamente, se reconocían atractivos. Un encuentro fortuito semanas antes los sedujo y fueron atacados por la libre obligación de conocerse. Reconocerse. Por saber más del otro. Y entonces él llegó a ella. Y ella llegó a él.

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